martes, 26 de noviembre de 2013

Descartes del examen



Hola a todos y todas

Una manera de aprovechar mi tiempo mientras os veo hacer el examen (al grupo A1) creo que puede ser compartiendo una de las preguntas que por tiempo al final no he incluido en el examen. Se trataba de interpretar o dar sentido a la siguiente historia (Kegan, 1982, pp. 27-28):

"Un día una madre  se encontraba en medio de una disputa entre sus dos hijos. La pelea tenía que ver con el reparto de un pastel. La madre había dado dos de los trozos (en forma de cuadrado) a su hija de diez años y uno a su hijo de cuatro. Le había explicado a su malhumorado hijo pequeño que había recibido sólo uno porque era más pequeño, que cuando fuera mayor tendría dos. Él no estaba nada tranquilo con esta lógica, como podéis imaginar, y continuó maldiciendo su suerte. La madre perdió su paciencia y en un arranque de sarcasmo fue a su plato con un cuchillo diciendo: <<¿Quieres dos piezas? De acuerdo, te daré dos piezas, toma>> - y cortó limpiamente el pastel del pequeño por la mitad. Inmediatamente, toda la tensión se desvaneció; el pequeño agradeció a su madre con toda sinceridad y muy contento se comió su postre. La madre y la hija mayor estaban atónitas. Miraron al chico con sorpresa. Entonces se miraron la una a la otra y en ese momento compartieron una comprensión (insight) que habían descubierto mutuamente acerca de la realidad de su hijo y su hermano, una realidad diferente a la de ellas".
Kegan, R. (1982). The evolving self. Cambridge: Harvard University Press

12 comentarios:

  1. Primero de todo que cabrona la madre que engaña a su hijo y no lo trata por igual.
    En esta anécdota el niño se encuentra en un estadio pre operacional ya que su pensamiento y su comportamiento hacia la respuesta de su madre demuestra que todavía no puede realizar operaciones mentales de razonamiento además de tener egocentrismo, dentro del estadio pre operacional el niño se encuentra en un subestadio de función simbólica ya que tiene esa habilidad de representar mentalmente algo que no está presente, como en este caso el niño al ver que su madre parte su pedazo de pastel en dos representa mentalmente que tiene la misma cantidad que su hermana y por tanto se encuentra satisfecho. También una de las características de su pensamiento preoperacional es la centración ya que el niño solo se está centrando en el número de trozos y no realmente en peso y volumen del pastel.

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  2. Es muy similar al ejercicio 1, el de las bolas, ya que la profesora partía una bola en muchos trozos y preguntaba sí eran iguales las dos bolas, obviamente si lo eran, ya que si se volviesen a juntar serian idénticas, pero el niño al estar en la etapa preoperacional no poseía la idea de conservación de un objeto( como la experiencia de las cuerdas de Piaget) .Ésto pasa también en este ejercicio, ya que la madre al partir el trozo del niño sabe que sigue siendo la misma cantidad de tarta que si estuviese sin partir, pero el niño al ver dos cachos no se plantea la posibilidad de que esos cachos sean más pequeños que los de su hermana, ya que el niño no concibe la idea de conservación y está en el estadio preoperacional, donde el razonamiento controla al sujeto( el niño).
    Me parece muy interesante está historia, ya que yo también me asombraría si me pasase eso con un niño que estuviese en este estadio, de 2 a 7 años, y sería algo que me sorprendería porque yo la idea de conservación la poseo, ya que ya poseo la lógica, y tengo un pensamiento más abstracto e idealista, al igual que la madre y la niña del caso.

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  3. Claro, ¡pobre chaval. Es como dicen los compis, el solo quería el mismo número de trozos, no la misma cantidad de tarta.

    Me recuerda a una historia que me pasó de pequeño. Mi madre estaba haciendo albóndigas para comer, ¡que asco! ¡si son pelotillas como las de la nariz!
    -Mama, no me gustan las albóndigas.
    - ¿No? ¡Pues filetes rusos!
    PLAF. Le pego un manotazo a la albóndiga y la aplasto.
    -¿Qué clase de brujería es esta?

    Supongo que ese momento fue el que me hizo darme cuenta de la reversibilidad de los objetos...

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  4. Ja ja ja mañana comento más esto...hoy no que estoy muy cansado

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  5. Bueno, ahora que tengo más tiempo y energía puedo escribir. Melisa, trata de comprender, no de juzgar sin tener toda la información. Veo que comprendéis técnica o teóricamente la anécdota, pero tengo dudas si comprendéis lo fundamental, al menos lo más importante para mi, que es lo que viene al final. Es esa experiencia que tienen madre e hija, ese reconocimiento mutuo de una comprensión compartida, realizada por los dos en el mismo momento, de su diferencia respecto al pequeño. Esa diferencia es una diferencia epistemológica, es darse cuenta que estás operando a un nivel de complejidad mental diferente. Eso no es ni mejor ni peor de por sí, aunque las limitaciones de operar en nivel de conciencia del niño, desde luego, son diferentes en comparación con el nivel de conciencia de la hermana y de la madre (que también se encuentran probablemente en un nivel de conciencia diferente cada una).

    Para mi, esa experiencia compartida, darse cuenta de eso, es lo que me llamó la atención la primera vez que leí esta anécdota.

    Un saludo

    Alejandro

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  6. A parte de quedarme sorprendida con la respuesta de la madre, no porque lo haya hecho mal ni bien, sino porque sin darse cuenta, ha provocado una situación mas ambigua de lo creía; creo que en el momento que el niño se queda tranquilo y la hermana se da cuenta de lo ocurrido, ella misma puede ser que este cambiando de nivel, y simplemente mire a la madre para ver si esta en lo cierto; en cuanto a la madre creo que podemos entender dos reacciones: la primera, como llega a entender la lógica de su hijo, la cual a lo mejor no se había parado a pensar y la segunda y la mas impactante para mi, es como se da cuenta de que su hija comienza a acercarse a su mentalidad, a una mentalidad mas adulta. Los tres han hecho un ejercicio de cambio de nivel, y las dos coinciden en un punto, que quizás sea el mas importante para que comiencen a entenderse de una manera diferente. (no se si me explico).

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    1. Bien Irene, me gusta eso de que "los tres han hecho un ejercicio de cambio de nivel"... y lo de " que comiencen a entenderse de una manera diferente". A eso me refería, con lo fundamental de la anécdota, para mi y sobre todo, para Kegan ;)

      En breve habrá más sobre estas cuestiones

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  7. Se me olvido comentar que bajo mi punto de vista, esta escena no tiene nada que ver con la del examen, solo me sirve para darme cuenta sobre todo al final de la historia como en esta de la tarta, la madre no le intenta dar una lógica o le intenta "imponer" al hijo que hay un trozo, porque si porque es pequeño, sino que intenta buscarle una solución; mientras que en las viñetas del examen, el profesor le intentaba explicar lo de las bolas y decirle al niño sin ninguna lógica que eran las mismas en los dos casos. es decir que no le explica ni le hace ver que no es así, aunque la madre tampoco lo hace, pero el niño se queda mas tranquilo.

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    1. Y bien esta conexión, es otro contexto relacional, bien

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  8. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  9. Una historia curiosa. Me recuerda a cuando jugaba con mi hermana pequeña a las Barbies y siempre le daba las peores cosas para construir la casa, al principio no se quejaba mientras tuviese el mismo numero de cosas que yo, pero a medida que creció no le pareció tan bien mi forma de repartir y es cuando empezamos a discutir, pero llego un momento en que a mi no me importaba ser mas igualitaria en mi repartición. Me doy cuenta ahora estudiando los estadios y las teorías de Kegan que precisamente por la diferencia de edad que tenemos mi hermana y yo ( nos llevamos 4-5 años) cada una estaba en un estadio, Por eso nuestras disputas han ido cambiando a medida que crecíamos y nos hemos ido adaptando una a la otra.
    Me parece muy curiosa esa complicidad entre la madre y la hija, porque a veces yo he vivido eso con mi hermana y mi madre, y te das cuenta de que tienes que adaptar tu forma de explicar o de entender a los mas pequeños. Eso me ocurre a menudo en el trabajo, los niños vienen a pintar a la escuela de mi madre, y cuando yo la llamo mamá y no por su nombre como hacen ellos, los niños de infantil son los que peor entienden que aparte de su profe es mi madre jaja (ahora entiendo bien porqué)

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